And Her Son Co. at the farmers market

Nuestra historia

Todo empezó con una cuchilla, una piel y una tarde tranquila.

And Her Son Co. no empezó como un negocio. Empezó como algo que Desiree no podía soltar.

Desiree tooling a length of leather at the bench

Cómo empezó

Desiree llegó al cuero por el repujado

Primero se enamoró de la parte lenta. Marcar flores y enredaderas en una piel fresca, ver cómo un trozo plano de cuero se convertía en todo un jardín si le tenía paciencia. Tallaba cruces, forros y pequeños recuerdos en la mesa de la cocina, un golpe a la vez, mucho antes de siquiera pensar en vender una sola cosa.

El repujado sigue siendo el trabajo que más ama, y se nota en las piezas que llevan un poco más de su mano.

A hand-tooled leather cross with carved roses
Una de las piezas repujadas de Desiree, tallada a mano.

Y luego, su hijo

Le pasó a Wesley una lezna de costura

Estaba chico, y empezó donde empieza casi todo talabartero: en las carteras. Unas cuantas ranuras para tarjetas, una línea recta de costura a mano, un canto bruñido hasta que atrapaba la luz. Hizo muchas. Algunas salieron chuecas. Le siguió dando, y las chuecas se fueron haciendo raras.

Las carteras siguen siendo donde Wesley hace su trabajo más paciente, y donde mucha gente lo conoce primero.

Wesley working a piece of leather at the workbench

Dónde estamos hoy

Dos personas, un mismo banco

Hoy en día los dos comparten la mesa. Ella sigue haciendo casi todo el repujado; él corta, cose y talla a su lado, y cada pieza que sale de nuestro banco pasó por las manos de los dos.

Algunas piezas se han vuelto un sello nuestro. La funda Live Edge es una de ellas: se corta de modo que el borde natural de la piel queda al frente, y no hay dos iguales.

De ella, la tradición. De él, el futuro. Hecho a mano para durar.

The two of them at their market table

Ven a buscarnos

Casi siempre nos encuentras en algún mercado de agricultores con la mesa llena. Ven a echar un ojo, o salúdanos en persona.